viernes, 21 de julio de 2017

Infame


Del dolor nace un pus fluorescente
No puedo dejar de mirar
Mis ojos rotan y giran y se salen de sus cuencas
Mis manos se salen de mis brazos
Me divido para vigilar la sombra de mi sangre y aguardar como se inunda de su sudor el recuerdo del afecto

Del dolor nazco yo, limitado por mi
Con ganas de no ser yo, con ganas de huir
Con ganas de no haber sido
Con ganas de no tener esperanzas
Con ganas de que esa comezón se resuelva en mi contra y me agriete al rascarme

Del dolor no queda mucho
Oigo un eco desesperado que me culpa a diario
Oigo mis respuestas y no les creo
Extraño mis manos y mis ganas de ser
Extraño dormir un par de horas seguidas y tener secos los ojos y no la garganta

Del dolor me queda mirarme
Encontrarme con mi puño y entender alguna cosa
Cosa de caer, cosa de vivir
Cosa de que no se me pase el tiempo de haber sido
Dividido, sin ganas, sin cuerpo y únicamente con una memoria con su reloj de latidos

No son míos, no son míos.